6.4.16

Girls und Panzer

Como os comenté en el anterior post, con la lista para el II Torneo Nacional, existe una serie que tiene tema y tela. Más aún en nuestro mundillo friki. Se llama ガールズ&パンツァ, que traducido es Girls und Panzer, Chicas y Tanques. La serie, compuesta por 12 capítulos, más algunos extras/OVA que hay por ahí (así que se ve rápido) parte del manga homónimo publicado unos meses antes de que se estrenara la serie.

La idea de la serie, y ya es raro que desde Japón nos sorprendan, es un delirio maravilloso. Parte de la base, en un desarrollo de la Historia alternativo, de que las chicas, en su formación académica, pueden participar en el Sensha-dō, el aprendizaje de las tácticas militares con tanques. Este aprendizaje luego se lleva a la práctica en enfrentamientos amistosos o competiciones, llevadas a cabo bien en ciudad o bien en portaaviones XXXXL, llamados "Barcos Academia"... lo suficientemente grandes como para que dos compañías de carros maniobren con total libertad. Estas academias viajan por el mundo para enfrentarse a otras, y luego hay como una especie de Mundial, todo muy lógico.

¿Y es muy violenta? Pues si partimos de la base que en los enfrentamientos no se destruye un sólo tanque, la respuesta es bastante clara. En vez de eso, cuando se recibe un impacto crítico sale de cada tanque una banderola blanca indicando que ya no está operativo y no participará más en la contienda. Cuando se alcanza y desaloja al tanque del mando, marcado con una banderola roja, se gana el duelo.




Respecto a los tanques, pues se ve de todo. La Academia de las protagonistas empiezan con un Panzer IV, un Panzer 38, un Ha-Go si no recuerdo mal, un StuG y un Lee, al que luego van sumando refuerzos como un Char Bis o un Tiger (P). Luego hay una compañía de tanques americanas cuyo mejor carro es un Firefly (¿¡!?), una con varios Matildas y un Churchill, una soviética con T34/85, KV1 y 2, y un IS2 (por supuesto), hasta el disparate final que es una alemana con Königstiger, Jagdtiger, Elefant... ¡y hasta un Maus!

La protagonista de la historia es Miho Nishizumi, que es parte de una familia de gran tradición en esto del Sensha-dō, y que en una ocasión falla estrepitosamente, deshonrando a su familia (ya sabemos cómo son los japoneses con esto) al abandonar su tanque para ir a salvar a unas compañeras que se habían caído a un río. Ese abandono supone la derrota de su equipo y se marcha de esa academia a otra. Recala en la Academia Ōarai, que no había participado en el Sensha-dō en mucho tiempo... hasta que por su llegada lo vuelven a poner en marcha. Y poco a poco va haciendo nuevas amigas, recuperando la confianza... bla bla bla, ya os imagináis la película.

Dejando a un lado el disparate del argumento, la serie tiene un pase para los frikis de los tanquecitos como nosotros. El nivel del detalle con el que los representan es muy alto, más allá de algunos camuflajes horteras y dibujitos absurdos para un tanque, pero totalmente lógicos para un manga. Hay algunos momentos hasta pegadizos, como cuando las soviéticas entonan el Katyusha, cuando a las japonesas con la horda alemana les ponen el Panzerlied de fondo o, el que más me gustó, utilizan como táctica el movimiento envolvente de... ¡los Violentos de Kelly!

Lo normal...
¿Recomendable? Sí, para pasar el rato. Aunque algo tendrá, porque según se puede leer en la Wiki la recpeción fue bastante buena, vendiéndose bien la serie, el manga, el merchandising (faltaría más), hasta el punto que una ciudad nipona llegó a hacer un desfile de tanques por este motivo. Así que si queréis pasar un rato divertido, echadle un ojo. ¡Y luego poneros a pintar un StuG sin querer dejarlo rojo intenso!